La ponencia que presentarán los investigadores austríacos Max Facchin y Monika Mokre en la IX Conferencia de Estudios Estratégicos del Centro de Investigaciones de Política Internacional no es un paper académico más. Es un tirón de orejas a la Unión Europea por su silencio cómplice ante el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.

El texto repasa décadas de relaciones entre Bruselas y La Habana, y llega a una conclusión incómoda: la UE ha priorizado siempre sus intereses económicos y su dependencia de Washington por encima de cualquier compromiso real con la soberanía cubana.

Pero la ponencia no es solo denuncia. Dedica un capítulo a quienes en Europa no han cerrado los ojos: los partidos de izquierda, los sindicatos, las asociaciones de amistad y los movimientos sociales que han mantenido vivas las campañas de solidaridad. Desde las manifestaciones en Viena hasta las donaciones de la CGT francesa o las brigadas del Primero de Mayo en La Habana, el texto documenta una red de apoyo que, aunque minoritaria, sigue activa.

Deja un comentario

Tendencias